Todos necesitamos ser vistos
TODOS NECESITAMOS SER VISTOS.
Que nos den un abrazo, que nos digan que nos quieren, que nos digan gracias.
Y el ámbito de las empresas no es ajeno a esto. Por más que muchas veces escucho en dicho ámbito “acá todos trabajamos por plata” , flaco favor se hace la empresa si solo entiende el lenguaje del «dame y te doy», la transacción pura y dura.
A un padre/madre ausente es probable que como hijo/a le reclamemos el último modelo de auto, o la clase de paracaidismo, o cualquier cosa que se nos ocurra, cuando en el fondo lo único que queremos es que nos dedique tiempo y que nos abrace.
La plata no motiva, la plata nos pone contentos en un plazo muy corto, el primer mes que cobramos ese aumento, luego ya lo considero mío.
Como coach ejecutiva me ha tocado trabajar en varias empresas, algunas de ellas pagan bien, tienen beneficios, pero las quejas, el mal humor y el mal ambiente sigue siendo una cuestión de todos los días. Entonces, por donde va la verdadera motivación?
Ayer una amiga me preguntaba, «Margot, de los talleres que tú das de liderazgo para mandos medios, realmente los aprovechan? Les prestan atención?»
Y sabes que respondí, depende de la cultura organizacional.
En una cultura organizacional preocupada por su gente de manera genuina, y ávidas de buscar nuevas maneras de hacer las cosas, mas allá de los problemas, desafíos y desencuentros, los participantes a mis talleres los abrazan con gratitud hacia la empresa por darles ese espacio. Traen sus desafíos, aciertos y desaciertos y quieren realmente llevarse algo para aplicar en su día a día. Se genera un ida y vuelta enriquecedor y constructivo.
Y también he trabajado con empresas, donde el foco está en echarle la culpa al de arriba o al de abajo, y no se animan a ponerse en un lugar de aprendiz porque desconfían de porque la empresa les está pagando el taller, lo ven mas como castigo que como oportunidad de mejora. Cuando esto sucede el aprendizaje queda mas en lo teórico, una promesa que si lo aplico algo puede cambiar pero «es complicado».
Ya lo decía Peter Drucker, la cultura se come a la estrategia en el desayuno.
Entonces, que cultura estás creando en tu empresa? O, incluso antes de hacerte esta pregunta, te hago esta otra.
Como directivo, como gerente, eres consciente del papel que juega la cultura organizacional en el logro de los objetivos de una manera sostenible?, y eres consciente de tu papel en la creación de la cultura que te llevará a dichos objetivos?.
Si no le estás prestando atención y gestionando, estás dejando al azar algo muy relevante para los resultados que deseas lograr.
Te invito a una café, y conversemos.
¿Estás atravesando un momento clave en tu liderazgo o en tu carrera?
¡Conversemos!