Otra vez Lunes¡¡¡¡
Hay quienes comienzan la semana con alegría, porque persiguen su propósito, están motivados, trabajan en lo que les gusta, etc.
Y para otros, el lunes tiene una carga adicional que cuesta llevarla.
Cómo lograr motivarnos, y sentirnos entusiasmados cuando quizás no estoy en el trabajo de mis sueños, me está costando encontrar lo que verdaderamente me gusta, o lo sé pero el camino está siendo cuesta arriba.
En general, nos hemos acostumbrado a valorar el éxito de corto plazo por encima del largo plazo, y recibir la motivación desde el exterior más que buscarla de manera interna.
Todo esto acentuado por las redes sociales, dónde parece que todos la están pasando bien, menos yo….
Quiero compartirte 4 cosas que me han resultado a mi, cuando me siento cansada, abatida, frustrada.
– Recordar el para qué hago lo que hago. Esto me vuelve a conectar con mi sueño, mi propósito.
– Achico la agenda de ese día enfocándome en lo que si o si tengo que hacer. Pero a eso lo hago así no quiera. El seguir moviéndome a pesar del abatimiento me ayuda a correrme de ese estado de ánimo, asi sea un poquito.
– Le doy la bienvenida a la autocompasión, que ojo, no es autocomplacencia, ni ponerme en el lugar de víctima, ni aceptar la mediocridad. La autocompasión me lleva a la aceptación de quien estoy siendo en ese momento, y desde allí reconstruirme, pero no desde la autoexigencia, sino desde el amor propio y el autocuidado.
– Y hablando de autocuidado, saboreo mi té favorito, bailo mi canción preferida, hago algo que disfruto y esto vuelve también a conectarme conmigo.
¿Estás atravesando un momento clave en tu liderazgo o en tu carrera?
¡Conversemos!